Una tarde de compartir con las abuelas es algo que nos produce un sentimiento de paz y sosiego. Y si no, que lo digan las Señoras Milagros e Ingrid, colaboradoras rotarias, que aparecen aquí muy felices por haber tenido la oportunidad de ofrecer una amplia sonrisa a estas dos abuelitas, en las confortables instalaciones de la Casa-Hogar "Madre María Carmen Rendiles" en Carrizal.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada